Espejito… Espejito… ¿Qué estoy mirando?

Querido amigo o amiga que estás leyendo estas líneas, te preguntarás, esto parece sacado de un cuento, por esas palabras mágicas que escuchamos desde niños, hoy revisaremos que real pueden ser para nuestra vida diaria.

Hace unos días estaba alistándome para salir y me estaba mirando en un espejo, y luego pase a otro lugar y al mirarme en otro, noté que había una gran diferencia, de seguro tú también lo has notado.

Casi todos tenemos varios espejos en casa: En la sala, en el ropero, o en la cartera; y en cada uno nos vemos diferentes y finalmente nos quedamos con el que nos vemos mejor.

Hay unos que hasta nos adelgazan y otros que nos engordan, hay otros que nos hacen más pequeños y otros que nos agrandan, esto me trajo una reflexión que quiero compartir contigo hoy día.

Así se presentan las cosas en la vida… cada persona que aparece ante nosotros, son como los espejos en casa, algunas nos hacen ver todo lo bueno que poseemos y otras nos hacen ver los defectos que podemos tener, por eso en unos nos gusta vernos y en otros no, hay que tomar consciencia siempre de lo que nos están mostrando los demás.

Sin embargo ¿Cuál de los espejos es lo que realmente somos? Ninguno y a la vez todos mis queridos, para aquellas partes que no podemos vernos, necesitamos que otros nos sirvan de espejo, para ver lo que hay que corregir, pulir, mejorar.

Nadie puede mirarse el cuerpo completo, la espalda, el cuello; aunque tenemos otras partes que si podemos vernos muy bien y hasta le damos un mayor cuidado y esas partes están hermosas,así es también en nuestra vida hay partes que están muy bien y visibles.

En realidad no estamos viendo al ser en su totalidad, estamos viendo partes y lo real, lo auténtico, lo único, lo valioso es que tenemos un ser perfecto hecho a imagen y semejanza Divina, estamos en evolución y en perfeccionamiento diario.

Para vivir todo el tiempo más conscientes y felices, hay que preguntarnos: Espejito, Espejito que estoy mirando de mí en esa persona, que me está enseñando y aceptar el aprendizaje.

Estoy segura que esta nueva práctica será de gran utilidad en tu vida como lo es en la mía.

Me encanta pensar que la vida es maravillosa, que nadie nos puede hacer daño, que nadie nos lastima nunca y que somos nosotros los que tenemos que aprender a mirarnos en todos los espejos que nos rodean, sin quejarnos de lo que vemos, reflexionando y siempre aprendiendo y mejorando.

Tus preguntas y comentarios son valiosos e importantes déjalos para responderte con prontitud. Te amo. Seamos felices.

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